29 abril, 2009

TIEMPO DE SILENCIO


VIDAS Y MUERTES DE LUIS MARTÍN SANTOS
Autor: José Lázaro
Género: Biografía
Editorial Tusquets, Colección Tiempo de Memoria.
XXI Premio Comillas de Historia Biografía y Memorias.

El autor, José Lázaro (La Coruña 1956), es profesor de humanidades médicas en la Universidad Autónoma de Madrid. Y en este libro ha rastreado las diferentes vidas de Luis Martín-Santos a través de sus escritos y de multitud de testimonios que en el libro aparecen ensamblados como si se tratara de un reportaje.

Luis Martín-Santos es autor de una sola novela Tiempo de silencio, que le sirvió para pasar a la historia de la literatura en lengua española como uno de los escritores más reconocidos e incluso envidiado por algunos de sus contemporáneos, como fue el caso de Juan Benet.

Martín-Santos nació en 1924 en Larache (Marruecos), donde su padre era médico militar. Pero pasó la mayor parte de su vida en San Sebastián, donde llegó a ser director del hospital psiquiátrico. Al igual que su hermano Leandro estudió medicina por imperativo paterno, y terminó especializándose en psiquiatría. Aunque fue un médico brillante y muy conocido en su época, su muerte dramática y temprana lo eternizó para siempre como el autor de una magnífica novela, Tiempo de silencio, que se publicó en 1962 y que supuso una pequeña convulsión en el panorama de las letras españolas. Enseguida se tradujo a varios idiomas, pero en España tuvieron que pasar algunos años hasta que la leímos sin las 20 páginas que le arrancó la censura en su momento.

Aunque no está muy bien visto por los académicos y críticos el estudio de una obra literaria a través del conocimiento de la vida del autor, a mí me parece que este caso está más que justificado esta inmersión en la vida privada de Luis Martín Santos. Leyendo este libro y conociendo su novela Tiempo de silencio encontramos algunas claves que nos aportan información sobre los personajes y la trama de aquella primera y última novela que entraba en el plan de una trilogía, frustrada finalmente por la muerte trágica de su autor en accidente de tráfico.

Luis Martín Santos moría en enero de 1964 cuando regresaba de Madrid a San Sebastián en compañía de su padre. Hacía dos años que disfrutaba del éxito literario y el reconocimiento internacional, y estaba pensando dejar la psiquiatría para dedicarse a la literatura. Pero detrás de esta tragedia, la vida de Martín Santos oculta otras tragedias, como la muerte de una hija, o la muerte terrible de su mujer diez meses antes del accidente de tráfico, por un accidente doméstico: un escape de gas en la cocina.

En fin, este libro sobre la vida de Martín Santos nos descubre al escritor y al hombre. Y en este caso son dos cosas muy difíciles de separar. Es una buena oportunidad para rescatar esta novela que supuso una convulsión en el panorama literario de los 60, que durante muchos años fue lectura obligada en los planes de estudio de Bachillerato, y que el tiempo ha ido relegando ante la multitud de libros que invaden nuestras librerías. Y ésta es una buena excusa para conocer a Martín Santos, o para rescatarlo de la memoria de aquellos que en su día lo leímos a los dieciocho años para examinarnos de COU.

03 abril, 2009

LUISA CUERDA Y FRAY GERUNDIO

Luisa Cuerda nació en una ciudad de tres millones de habitantes y desde hace siete años vive en un pueblo de apenas doscientos vecinos. La ciudad donde nació se llama Madrid, y el pueblo donde vive es Urueña, en las estribaciones de los Montes Torozos (Valladolid).

Luisa Cuerda es escritora y luchadora; y Urueña es una ciudad medieval y amurallada.

Esta mujer, que ha cambiado el ritmo frenético de la gran ciudad por el silencio de Tierra de Campos y por la literatura, ha publicado ya unos cuantos libros: De puños, almas y otras derrotas (2003), Otra vida por vivir (2005), Territorio Fray Gerundio (2006); unos cuantos relatos en antologías, y además colabora en prensa.

En 2007, Urueña fue declarada Villa del Libro por los políticos de turno; seguramente, con muy buenas intenciones. Entre las voces discordantes sonó la de Luisa Cuerda que definió aquel proyecto como un Parque Temático más que como un Proyecto Cultural. Y lo cierto es que las hemerotecas están llenas fotos de políticos, adláteres y otros candidatos que pasaban por allí y que dibujaron la mejor de sus sonrisas para salir en la prensa y formar parte de la historia. Pero es una historia con minúsculas e incluso sin H, me atrevo a decir; una historia que se ha ido desmoronando con el tiempo, como está ocurriendo con las murallas que rodean la ciudad.

Las aventuras y desventuras de ese proyecto se pueden seguir con todo detalle en el blog de esta escritora madrileña: luisacuerda.blogspot.com

Yo tuve noticias de Luisa por casualidad. Aunque visité Urueña hace unos años, no tuve la suerte de tropezarme con ella; y aunque no la conozco personalmente he tenido la fortuna de cruzarme con alguno de sus textos. Entre mis manos tengo este Territorio Fray Gerundio: un itinerario a pie por la actual Tierra de Campos, publicado por la Editorial Ámbito.

Un buen día, en junio de 2004, Luisa Cuerda se echó la mochila a la espalda, se calzó sus botas y se dispuso a recorrer a pie este territorio literario que forma el mundo del Padre Isla y su obra Fray Gerundio de Campazas. Salió de Urueña y llegó a Castrofuerte. Recorrió esa Castilla profunda y olvidada, convertida en un geriátrico. Y fue dando con sus huesos y con su cuaderno de viaje en Villagarcía de Campos (400 habitantes), donde Isla escribió su Fray Gerundio; Pozuelo de la Orden (76 habitantes), con un alcalde Licenciado en Historia Medieval; Cabreros del Monte (105 habitantes); Santa Eufemia del Arroyo (136 habitantes censados, pero 84 reales); Rioseco. Y así hasta quince pueblos, pasando por Valderas y Campazas. El viaje duró cinco días.

A lo largo de este libro que es algo más que un libro de viajes, Luisa Cuerda nos muestra la cara amable y la cara amarga de esta tierra y de estas gentes endurecidas por las condiciones de vida, por la emigración y por el olvido. Me consta que no a todo el mundo le sentó bien el retrato magistral y respetuoso con las gentes que hizo la escritora; especialmente a los “intelectuales locales”, esa especie cultural entre la extinción y la endogamia que rumia y regurgita ideas —como las vacas la hierba— tratando de pronunciar palabras sagradas confundidas con prosaicos mugidos.

Pero yo, que ni soy intelectual ni de Castilla, puedo afirmar que la crónica de este viaje es una estimable joya literaria.